lunes, 10 de noviembre de 2014

Detectives en la Biblioteca de Barañain

¡Buenas detectives!

Estos días han sido un poco movidos en la agencia con tanto gamusino nuevo, así que no hemos tenido tiempo de hacer las entradas para contaros que tal nos fue en la Biblioteca de Barañain (y en los demás sitios que visitamos las pasadas semanas).

Hoy os queremos contar qué tal nos fue en la Biblioteca de Barañain, aprovechando que pronto tendremos otra cita con ellos :D

La verdad que fue una sorpresa encontrarnos con tantos detectives, ¡nada más y nada menos que 22!
Y como eran tantos, los detectives veteranos tuvieron que repartirse las tareas. El detective Sugus se quedó con los padres para explicarles en qué consiste Pequeños Detectives de Monstruos, y Chicle se fue con los demás detectives.

El detective Sugus presentando el proyecto a los padres.

La detective Chicle repartiendo los contratos de detective.


Mientras Sugus hablaba con los padres, los detectives rellenamos nuestros contratos y nos pusimos a dibujar monstruos. Salieron unos cuantos muy divertidos, como el Monstruo arcoíris, que vivía dentro de un chicle.

Más tarde, nos dividimos en dos grupos y empezó la aventura de atrapar a los monstruos. Los veteranos preparamos una partida ambientada en Halloween que más adelante os la compartiremos para que vosotros también la podáis jugar en vuestras casas :D

Primero hay que conocer a los monstruos :)
¡En plena misión halloweenera!
Nunca antes habíamos jugado con tantos detectives a la vez (y por separado), y esto hizo darnos cuenta de algunas cosas. Por ejemplo, en estos casos el veterano tiene que ser muy rápido para que el ritmo de la misión no decaiga, y estar atento para que todos los jugadores participen.

Además, es mejor que se dibuje el mapa de la misión mientras los detectives avanzan por la casa. Así no se correrá el riesgo de que los jugadores vayan directos a una habitación sin investigar antes el salón o el pasillo. Cuando dibujamos el mapa a la vez que jugamos, refleja mejor la realidad porque cuando vas a una casa desconocida no sabes muy bien dónde está el baño, si hay un ático, o donde está la nevera, y así la partida es más interesante y puedes poner más trampas y sustos sorpresa :)

También nos dimos cuenta que algunos niños niegan el que los monstruos existan. Sabemos que hay una edad (sobre los 7 - 8 años) en la que empezamos a vernos más mayores y queremos demostrar que ya no somos pequeños. En este caso, los niños con los que jugamos en Barañain tenían una media de 6 años y no sabemos si es una reacción a "yo ya soy mayor y no me vas a engañar" o a que últimamente la fantasía, la magia y la imaginación se han dejado de lado incluso a esas edades.

De todas formas hay que tener en cuenta que en los casos en los que nosotros hacemos las partidas de demostración estamos en un entorno que no es "familiar". Es decir, no estamos en nuestra casa jugando con nuestra familia y amigos, y eso puede hacer que algunos niños quieran demostrar que ellos no son niños pequeños. También tenemos en cuenta que cada persona es un mundo, y que si alguien, niño o adulto, no quiere jugar en esos momentos, es más complicado hacerle entrar en la atmósfera de fantasía y magia (sobre todo en grupos tan grandes).

Hablando con una profesora de infantil, nos comentó que esto también puede ser un sistema de defensa. Pueden darse casos en los que los niños nieguen la existencia de aquello que les da miedo. Precisamente para estos casos jugar a Pequeños Detectives de Monstruos les brinda a estos niños la oportunidad de hablar de los monstruos o criaturas a través del juego y la diversión. Sin dejar de pasarlo bien, podemos hablar del miedo, un sentimiento totalmente natural y que forma parte de nuestra naturaleza.

¡Hasta la próxima detectives!